Innumerables son las curiosidades y leyendas urbanas -unas ciertas, otras no- que el mundo del cine ha dejado -y sigue dejando- a lo largo de su historia. ¿Y qué clase de frikis mitómanos seríamos nosotros si no habláramos de algunas de ellas? Esa es la razón que me lleva a escribir sobre este tema tan interesante como inútil...

Para empezar, hablaremos de una de las leyendas urbanas del cine a la que más bombo se le ha dado en la historia, llegando a aparecer en innumerables programas de televisión -Impacto TV, unas 20 veces lo pusieron- y siendo a día de hoy creída por muchísima gente. Hablamos del fantasma del niño muerto en "3 solteros y un biberón" -no, no la versión porno, sino la de Ted Danson, Tom Selleck y Steve Gutemberg-. Hasta en la sopa nos han dicho que en la película se puede observar el fantasma de un niño que habitaba la casa donde se grababa la película, que al morir disparándose con un rifle quedó atrapado allí. Por mucho que algunos insistan en creerlo, el caso es que la casa no era una casa, sino un decorado, y un fallo de racord de rodaje fue el causante, ya que no se trata de un niño, sino de una imagen recortable de Ted Danson cuya aparición fue posteriormente eliminada de la película. Observen las fotos... Leyenda más falsa que un duro de madera:

Igual de falsa que la presunta muerte de un especialista en la carrera de cuadrigas de "Ben Hur", la cual encima aseguran que se puede ver en la película. Obviamente es mentira, y se trató de un rumor que soltaron algunos productores para causar el factor morbo necesario, ya que creían que la película no funcionaria todo lo bien que esperaban. Se equivocaban. En otras muchas películas murieron trabajadores y especialistas, pero no en "Ben Hur"...

Por otro lado hay leyendas que todo el mundo cree falsas pero que si sucedieron en realidad. Una de las más conocidas y que algunos todavía consideran falsa es la de Charles Chaplin presentándose a un concurso de imitadores de Charlot, en el cual quedó tercero. Es completamente cierto, sin embargo, existe la misma leyenda con Julio Iglesias, y esta si que es falsa. También es curioso el caso de los actores Jack Nicholson y Bobby Darin. Los dos se criaron sin saber que su presunta madre era su abuela y que su verdadera madre era su hermana -de cada uno la suya, obviamente-. Esto también es completamente cierto. Ambos acabaron aceptándolo en plena madurez.

Un caso aparte merece el mundo Disney y sus innumerables leyendas. Desde la criogenización del "bueno" de Walt pasando por su origen español, hasta penes dibujados en la carátula de "La sirenita". Es bien sabido el humor de doble moral que gastaban los animadores de la Disney, los cuales introdujeron a modo de broma contenidos para adultos en muchas películas de la casa. Los originales están guardados a buen recaudo en los estudios de California, bajo una seguridad más alta que la de muchos bancos suizos. Un caso constatado es el de la imagen de una mujer en top-less observando por una ventana en "Los rescatadores".

Otro del que se habó mucho fue el de que los 7 enanitos de Blancanieves representan los estados por los que pasa un cocainómano, si bien esta fue rechazada por la Disney -como no podía ser de otra manera-. Sin embargo, la película de doble filo por antonomasia de la Disney fue "¿Quién engañó a Roger Rabbit?". Es bien sabido que la versión original -que fue recortada hasta la masacre- estaba repleta de gags adultos, juegos ópticos y contenidos no tolerados. Al menos 3 veces a lo largo de la película la señorita Jessica Rabbit se queda parcialmente desnuda -hay que verlo frame a frame-, pero lo que más escoció a la casa fueron unas secuencias en las que se la observa haciendo un "britney". Los productores aseguraron que se trata de un error de dibujo, pero algunos animadores aseguran que fue apropósito.

Otro ejemplo es esta palabra "Sex" que se dibuja una y otra vez en el cielo de la sabana africana en "El rey león"...

Muchas veces las curiosidades aparecen por casualidad. Es el caso de la famosa escena de "En busca del arca perdida", en la que Indiana Jones soluciona un probable y peligroso duelo a espada metiéndole un tiro a su adversario. El caso es que Harrison Ford llevaba varios días con una cagalera de espanto -y buena parte del equipo de grabación- y les pareció gracioso grabar la escena así antes de hacer un descanso. Finalmente fue la escena elegida para el montaje final.

Los posibles castings que pudieron ser y no fueron también han dado mucho juego. Es bien sabido que Tom Selleck rechazó el papel de Indiana Jones porque le era imposible compatibilizarlo con el rodaje de su serie "Magnum P.I.". George Lucas no quería que Harrison Ford lo hiciera porque pensaba que estaba encasillándose como "su actor fetiche". El resultado final no pudo ser mejor. Pero hay muchos más. Martin Sheen, Robert de Niro  y muchos otros iban a ser Michel Corleone en "El padrino", y el que no gustaba a ningún productor -Copolla luchó con todas sus fuerzas porque finalmente consiguiera el papel- era Al Pacino, que finalmente se hizo con el papel. Esto es bien sabido, sin embargo, lo que casi nadie sabe es que antes y después de hacer "El padrino segunda parte", los productores pensaron en un probable "hijo" de Michel Corleone, papel para el cual se habló -y muy seriamente- de Sylvester Stallone, actor italo-americano que por aquel momento gozaba de un gran respeto cinematográfico...

Tal vez una de las leyendas más extrañas y graciosas del mundo del cine se diera en una ceremonia de los Oscar. Según la leyenda, Jack Palance, que tenía que entregar el Oscar a mejor actriz, iba tan borracho que o bien se equivocó o bien le pareció gracioso decir el nombre de otra actriz que no fuera la ganadora porque según aseguran algunos testigos: "Iba tan borracho que no podía leer la tarjeta". Según esto el Oscar fue a manos de Marisa Tomei de forma fraudulenta. Esta leyenda parece falsa, y todo incida que así es, sin embargo a Jack Palance le hizo tanta gracia que cuando le preguntaban por el suceso nunca lo negaba y únicamente se reía.

No quiero haceros perder más tiempo por hoy. Otro día volveremos con más historias y curiosidades...

Ángel Codón Ramos, el último cinéfilo