El artículo que nos
ocupa representa una deuda que teníamos que saldar desde hace
tiempo. Un homenaje a los actores mal llamados "secundarios" de
nuestro cine, aunque yo seguiré llamándolos así, porque lo de
"actor de reparto" me parece un poco descafeinado, a mí, el
término de secundario me parece mucho más digno. Antes de nada
me gustaría dejar claro que es imposible meter a todos los
actores y actrices que deberían estar, así que hemos incluido a
los más representativos y a representantes de "tópicos" de
nuestro cine. Del mismo modo, algunos de los actores que salen
en esta lista, han actuado alguna vez como actores
protagonistas, pero según mi opinión (y creo que estaréis de
acuerdo) su mayor éxito y reconocimiento, fue en ese lugar
magnífico de escudero del protagonista. Sin más, vamos a
realizar este sentido y merecidísimo homenaje que casi nunca se
ha realizado al cine español, porque no todo va a ser reírnos de
las mierdas que hacemos, también recordamos a los que nos
hicieron grandes...
Por cierto, en el
foro, y dado que faltan muchos, espero que aportéis más nombres
y que este se convierta en un hilo de recuerdo...
Manolo Morán
(1905-1967)

Hablar de Manolo
Morán, es hablar de uno de los rostros más representativos del
cine español de los años 40 y 50, además de uno de los más
queridos. Hizo del papel de "secundario" un arte, e incluso
ejerció de protagonista en
"Manolo, guardia
urbano". Pero
sin lugar a dudas serán papeles como los que realizó en
"Bienvenido Mr.
Marshall" o
"Recluta con
niño" los que
harán que sea recordado como ese gran actor que ha sido.

Pepe Isbert
(1886-1966)

Alguno pensará que
Pepe Isbert no debería estar en esta lista, y no por que no lo
merezca, sino porque le podríamos considerar un actor
protagonista. Pero no, Pepe Isbert fue uno de los más grandes
secundarios, y por supuesto actores, ya no solo de nuestro cine,
sino del mundo del cine en general. Esa comedia negra tan
celebrada de los años 40 y 50, no era la misma sin Pepe Isbert.
Títulos tan imprescindibles como
"El verdugo",
"El
cochecito", o
"La gran
familia", se
encargarán de asegurar su inmortalidad...
Antonio Garisa
(1916-1989)

Otro imprescindible
secundario de nuestro cine, fue sin lugar a dudas Antonio Garisa.
Querido y entrañable actor que siempre simpatizaba con el
espectador gracias a sus papeles. Recordamos la magnífica
"La venganza de Don
Mendo", donde
le daba la réplica al genio de los genios,
Fernando Fernán
Gómez, o
"El tigre de
Chamberí",
donde se dedicaría a ayudar a
Tony Leblanc
a convertir en un boxeador al malogrado
Jose Luis Ozores.
Otro de esos actores curtido en las tablas del teatro que
salieron de la post-guerra española.
Rafaela Aparicio
(1906-1996)

Parece un tópico,
pero es que toda la lista está plagada de actores y actrices
queridos por el gran público. Obviamente, Rafaela Aparicio no es
ninguna excepción. Prolífica actriz que trabajó durante 7
décadas en el cine y la televisión (además del teatro). Una
actriz imprescindible tanto en títulos serios y dramáticos, como
en las comedias más absurdas y tópicas, como "Cristóbal
Colón, de oficio descubridor"
del eterno e infravalorado
Mariano Ozores.
Rafael Alonso
(1920-1998)

Rafael Alonso fue
uno de esos secundarios de lujo, actor de teatro y cine, con el
culo pelado de trabajar duro, como casi todos los de su
generación. Siempre entrañable en sus papeles, se encontraba a
gusto en ese rol del actor de reparto, del currante fino que
mantiene la película. Salió en casi todas las buenas películas
que se hicieron, unas veces con un par de líneas, y otras con
papelazos que competían con el protagonista. Su última película
fue "El
abuelo", con
Fernando
Fernán Gómez.
Para muestra, un botón...
Laly Soldevilla
(1933-1979)

Laly Soldevilla fue
una de las actrices más queridas y lloradas de nuestro país. Sus
papeles, siempre de entrañable "segundona" (en el buen sentido
de la palabra), conectaron de inmediato con el gran público. Qué
decir de sus papeles en
"Vivan los novios"
o "La gran
familia",
imposible no enamorarse de su forma de ser... Lamentablemente,
el cáncer terminó con su vida en 1979, cuando solo tenía 46 años
de edad.

Manolo Gómez Bur
(1917-1991)

Y la comedía se hizo
carne y habitó entre nosotros... Manolo Gómez Bur, fue, sin la
menor duda, uno de nuestros mejores actores de comedia de todos
los tiempos. Entrañable y querido actor (vale,
sé que empieza a sonar repetitivo, pero es que todos son
entrañables y queridos),
se hizo grande durante la década de los 60, cuando una comedia
no podía permitirse no tenerle en el reparto.
Gracita Morales
(1928-1995)

Cómo olvidar aquella
voz... ¡Imposible! Gracita Morales, otra de nuestras entrañables
actrices, normalmente recordada por sus dos papeles más
representativos, el de sirvienta y el de monja al volante...
Hablamos de los clásicos patrios
"¡Cómo está el
servicio!" y
"Sor Citroën",
obviamente. Mucho teatro, y sobre todo, mucho cine. Compañera
habitual de reparto de
José Luis López
Vázquez, con
más de 100 películas a sus espaldas... Pero con los 70,
empezaron a desaparecer las ofertas. Tras varias depresiones y
con una salud muy deteriorada,
murió en el más
absoluto de los olvidos,
ese homenaje que este país tiene guardado a tantos. Y todavía
hay muchos que no se mueren de vergüenza... ¡Qué vergüenza!
(Valga la reBUZnancia) Ya lo dijo
López Vázquez:
"-No nos
olviden..."
Alfonso del Real
(1916-2002)

Podríamos decir que
fue Rafaela
Aparicio en
versión hombre. Prolífico, querido, de extensísima carrera
artística... Alfonso del Real trabajó sin descanso hasta su
muerte en 2002. Hizo de todo, y bien, y qué decir de sus
"estudio 1". Un actor de raza, y sí, entrañable y querido
(debería empezar a pensar en cómprame un diccionario de
sinónimos). Por cierto, uno de los actores fetiche de
Mariano Ozores.
Valeriano Andrés
(1922-2005)

Destacado actor de
teatro y doblaje, Valeriano Andrés popularizó su rostro gracias
a los "Estudio 1" y a sus participaciones en innumerables
películas en papeles secundarios recordadísimos, como el
banquero de
"Don erre que erre",
donde ejercía de Némesis de
Paco Martinez Soria,
"La vaquilla",
o la genial
"Muerte de un ciclista".
Por cierto, como curiosidad os comento que le puso la voz a
Herman Munster en la serie
"Los Munster".
Agustín Gonzalez
(1930-2005)

Agustín González fue
uno de esos actores que todo el mundo quería, y que hacían mejor
cualquier película. Lo mismo hacía de cascarrabias, que de cura
jeta, que de comisario de policía. Un secundario de auténtico
lujo, además de actor de teatro y televisión como la copa de un
pino. Impresionante en
"Las bicicletas son
para el verano"
o en "La
escopeta nacional",
comentar sus títulos de renombre sería imposible porque nos
llevaría todo el día. Una lástima su muerte en 2005, cuando se
encontraba en plena gira teatral, con 75 años, cuando todavía le
quedaban un par de grandes papeles.
José Sazatornil "Saza"
(1926)

El primero de la
lista que a día de hoy sigue con vida, pero luego vendrán más,
no se preocupen. José Saza es uno de los grandes actores de la
comedia, trabajador incansable, ha comentado que no tiene la
menor intención de retirarse, que morirá con las botas puestas.
Tiene tantos títulos a sus espaldas que comentaremos dos o tres,
como "Todos a
la cárcel" de
Luis Berlanga,
con aquella gloriosa frase del: -"pero oiga, ¿es que se está
haciendo una paja?", o la genial
"Amanece que no es
poco", de
José Luis
Cuerda.
Juanjo Menéndez
(1929-2003)

Otro de los grandes
secundarios de la comedia española. Juanjo Menéndez siempre será
recordado como uno de los actores más queridos de nuestro cine.
Otro de los rostros de
"La venganza de Don
Mendo" (y
quién no salió en ella), o
"Sor Citroën".
Tras 12 años luchando contra la enfermedad del mal de Alzheimer,
finalmente sucumbió en 2003. Además de actor, fue un
comprometido director y productor teatral.
Manuel Alexandre
(1917)

Si buscáramos un
rostro cándido, querido y entrañable (¡vaya, otra vez!) dentro
del cine español, nos saldrían dos nombres,
Laly Soldevilla
y Manuel Alexandre. A sus 89 años de edad, sigue dándolo todo.
El eterno secundario de actores como
Tony Leblanc
, Fernando
Fernán Gómez
o José Luis
López Vázquez,
se ha ganado a pulso un lugar en los corazones del público.
Empezó en el cine en la década de los 40, y esperemos que tenga
cuerda para rato.
Luis Escobar
(1905-1991)

Pocas veces me he
reído más que con la interpretación de Luis Escobar en
"La escopeta
nacional" y
su impresionante
Marqués de
Leguineche,
mal copiado por
Ussia
para su sobrevalorado
"Marqués de
Sotoancho".
Se encasilló en papeles de aristócrata absurdo y anacrónico, en
gran medida por sus relaciones con la aristocracia conservadora
de su juventud. Director teatral, creó con
Manolo Morán
el teatro de la Falange (pero que nadie se asuste), realizando
una gran labor, sobre todo teniendo en cuanta lo difícil que era
hacer teatro en aquellos tiempo. Finalmente, su labor fue
reconocida, en gran medida gracias a su "auto-parodia" en las
películas de
Berlanga.
Luis Ciges
(1921-2002)

Otro de los
secundarios por antonomasia de nuestro cine. El entrañable Luis
Ciges, nos conquistó gracias a su ingenuidad, a su absurdez, a
su gesto sorprendido pero impasible... En imposible no reírse
con su genial interpretación en
"Amanece que no es
poco", de
José Luis
Cuerda, una
obra maestra del humor absurdo, donde Ciges ponía todo de su
parte para el éxito de la cinta. Personalmente, creo que lo
mejor lo ha dado en las películas de
Cuerda,
pero Fesser
le (se) regaló un papel para el recuerdo en la inclasificable y
genial "El
milagro de P. Tinto",
que rivaliza con cualquiera de sus maravillosos personajes.
Antonio Ozores
(1928)

El
clan Ozores
ha sido, y sigue siendo, uno de los más importantes dentro de
nuestro cine. Y dentro de este clan, Antonio se ha convertido en
"el actor", en gran medida y sin desmerecerlo en absoluto, por
la muerte temprana de
Jose Luis Ozores.
Mal haríamos pensado que Antonio Ozores no es más que ese tipo
con gafas del cine del despate, donde salen concejales
socialistas y jeques árabes. Antonio Ozores lleva tanto tiempo
metido en esto del cine, que sus inicios se pierden en el
comienzo de los tiempos, (esto es una licencia artística), y
debe ser reconocido como lo que es, un gran actor,
Chus Lampreave
(1930)

Chus Lampreave
siempre ha estado ahí, al menos esa es la impresión que me da.
Esta muy apreciada actriz, aunque tremendamente infravalorada,
se ha ganado todos y cada uno de los corazones que ha robado.
Esta genial actriz, una de las más queridas de nuestro cine,
sigue trabajando a todo trapo, y esperemos que por muchos años.
Genial en
"Entre tinieblas"
o "¿Qué he
hecho yo para merecer esto?",
de Pedro
Almodovar, y
en muchísimos más títulos de nuestro cine, como, por qué no
decirlo
"Torrente, el brazo tonto de la ley".
José Sacristán
(1937)

¿Qué hubiera sido de
Alfredo Landa,
sobre todo, o de
José Luis López
Vázquez, sin
José Sacristán? Pues seguro que hubieran seguido siendo geniales
actores, pero les hubiera faltado ese leal escudero. Tras los
años 60, alcanzó un peldaño más y
se convirtió en un
actor protagonista
por derecho propio, pero yo me quedo, y que Sacristán es mucho
Sacristán, con sus geniales secundarios, sobre todo con los de
los años del
Landismo.
Antonio Ferrandis
(1921-2000)

Todos lloramos,
primero, con la muerte de "Chanquete", y nos partimos el culo
más mayores gritando lo de "Chaquete ha muerto", con especial
mención al grupo
Mamá Ladilla.
Pero Antonio Ferrandis fue, sin duda, uno de los grandes
secundarios de nuestro cine, sobre todo el que venía en blanco y
negro. Increíble actor teatral, no se quedó atrás en el mundo
del cine. Realizó grandes papeles, pero yo me quedo, y espero
que nadie se rasgue las vestiduras, con su nostálgica morriña en
"Vente a
Alemania, Pepe".
Luis Varela (1943)

Hay veces que la
vida es justa y encumbra a quien debe ser encumbrado. Luis
Varela, uno de los secundarios habituales de los años 70, ha
conseguido con
"Camera Café",
el reconocimiento que a tantos otros (como a él, hasta ese
momento) se les había negado. Entrañable actor, rostro
reconocidísimo de nuestros "años locos", me llena de alegría que
ahora sea un personaje popular, porque sin duda lo merece, como
tantos otros que no tuvieron, ni tendrán, esa suerte. Un pedazo
de actor, sobre todo dentro del teatro, que no se quedó corto a
la hora de hacer cine.
Fernando Sancho
(1916-1990)

¡Todos en pie!
Estamos ante un peso pesado de nuestro cine, que extrañamente no
es muy conocido en nuestro país. Fernando Sancho fue un actor
habitual (más bien imprescindible) en los títulos del
spaghetti western
y del cine
peplum, así
como de grandes superproducciones de Hollywood cuando se
grababan en nuestro país, e incluso fuera, para muestra grandes
clásicos del cine como
"55 días en Pekín",
"Lawrence de
Arabia" o
"Rey de
reyes", ahí
queda eso... Lo que está claro es que ese fue el momento grande
del cine, y allí estuvo uno de nuestros secundarios con
mayúsculas, Fernando Sancho.
Ricardo Merino
(1935-1994)

Ricardo Merino fue
un habitual galán de nuestro cine, habiendo participado en
películas desde los 60 hasta su prematura muerte en 1994, a
causa de un derrame cerebral. Es uno de esos actores poco
reconocidos, tal vez por su muerte temprana, pero su filmografía
es bastante importante. Títulos como
"La tía de Carlos",
las películas de
Parchís,
el cine de
Pajares y Esteso,
siempre estaba allí, un actor para todo y que de no haber
muerto, seguramente hubiera tenido una muy buena madurez en
nuestro cine actual.
Fernando Guillén
(1932)

Fernando Guillén,
actor eminentemente teatral, comparte con actores como
José Sacristán,
la noble tarea de la escudería durante los años del
Landismo.
Otros de los integrantes de la coral e injustamente denostada
"Vente a
Alemania, Pepe".
Un habitual en las obras y películas de
Don Juan,
ya saben,
"en esta apartada orilla, más fuerte la luna brilla, y se
respira mejor...".
También, durante los años 80, disfrutó del éxito de las
películas de
Pedro Almodovar.
Un gran actor, otro lujo como secundario...
Juan Diego (1942)

En los 70 y 80, si
hubo un actor que cualquier director quería tener en el reparto,
ese era Juan Diego, el joven rebelde, muy al estilo de
Imanol Arias.
Los "jóvenes actores rojos", como los llamaba el sector más
conservador, no los veía con buenos ojos, pero Juan Diego
destrozó a todos con su poderío, tanto en el teatro, como en las
pantallas. Si me tengo que quedar con un papel de Juan Diego, el
secundario de platino (que es más valioso que el oro), sin
dudarlo me quedo con el del
señorito Iván
en esa obra maestra que es
"Los santos
inocentes",
de Mario
Camus, dando
vida a uno de los personajes más realistas e "hijos de puta" que
nunca se han representado, puteando, sin comprenderlo, al
entrañable y no menos enorme
Paco el bajo
de Alfredo
Landa, ese
pedazo de actor que todavía algunos insisten en menospreciar.
Manuel Zarzo (1932)

Otro de los
titánicos secundarios de nuestro cine. Ha trabajado con todos y
con todo, incluso con
Raphael,
así como en el
spaghetti western,
pero es en las comedias de los años 60, primero, donde se hace
popular, y posteriormente, donde se gana un merecido prestigio
como actor dramático. Un gran currante del cine, prototipo de
actor de carrera que debería tenerse más en cuenta, hoy que solo
nos acordamos de los jóvenes "valores" que inundan nuestras
pantallas.
Álvaro de Luna
(1935)

Otro del clan del
spaghetti
western.
Álvaro de Luna, el eterno
Algarrobo
de "Curro
Jiménez",
tiene muchos papeles a sus espaldas, como por ejemplo, su genial
Papo
en "El
tesoro",
dirigida por
Antonio Mercero,
basada en un libro de
Miguel Delibes,
con guión de
José Luis Garci.
Otro actor, cuya rudeza inicial contrasta con el cariño que
recibe del público. Álvaro de Luna, que estudió medicina,
decidió que prefería dedicarse a eso de ser cómico, y bien que
hizo...
Miguel Rellán (1943)

¡Qué pedazo de actor
este Miguel Rellán! Otro secundario de auténtico lujo, y si no,
vuelvan a visionar
"El bosque animado",
de José Luis
Cuerda, donde
también salí
Alfredo Landa
con su genial bandido
Fendetestas.
En esta película, Rellán muestra lo que puede hacer con un
pequeño papel. No hay mucho más que contar, no seré yo el que
descubra a Miguel Rellán, pero si no lo conocéis, deberíais
hacerlo. Uno de esos que siempre lo hacen bien, sí señor...
Tina Sainz (1945)

Tina Sainz fue un
extraño caso dentro del cine español, porque se la consideraba
una muy buena actriz, y al mismo tiempo, un sex-symbol, y por
aquella época era o una cosa o la otra. Aprovecho este momento
para recordar a todas aquellas actrices que sufrieron lo peor
del destape, que no fue el caso de Tina Sainz, a las que más de
un payaso con pretensiones jodió la vida. Afortunadamente, este
no es el caso, y aunque seguro que como mujer en los 60 y 70 le
tocó sufrir el machismo del cine español, parece que ha salido
bien parada. Una buena actriz que defendió bien sus papeles, y
que siga haciéndolo...
Josele Román (1946)

Josele Román, sex-symbol
de los años 70, eterna compañera de reaparto de
Alfredo Landa
y de José
Sacristán,
tuvo como buena costumbre enseñar pechuga durante sus años mozos
(turgentes, que diría
Vicente Aranda).
Pero mal haríamos si solo nos quedáramos con esto, Josele Román
estuvo en primera plana del cine español durante bastantes años,
siendo una de las habituales en la pantalla, trabajando con
todos los grandes actores y actrices del momento, y de hecho,
ella, desde el papel de secundaria, no dejaba de ser una
estrella. Ahora es cantante heavy, y no, no es una broma. ¡Bien
por ella?
Y de regalo...
Emilio Laguna (1930)

Emilio Laguna está
en esta lista, por todos aquellos que no lo hacen. Sin ellos, la
mayoría de aquellas películas, unas mejores, otras peores, no
habrían sido posibles. Por eso hemos realizado esta
recopilación, siendo conscientes de que muchos se han quedado
fuera, pero no por falta de ganas, sino por pura física.
Espero que os haya
gustado este humilde homenaje, y que sirva para que volváis a
echar un ojo a esas películas que le regalaron a vuestros padres
con "El país" o "El mundo" (o el "ABC"), porque aunque no lo
creáis, no todas son una mierda. De hecho, hay verdaderas obras
de arte, así que ya tenéis trabajo para lo que queda (que no es
mucho) de verano.
Un saludo, Ángel
Codón Ramos.
