JUEGOS DE LUCHA CALLEJERA O YO CONTRA EL BARRIO:
EVOLUCIÓN DE UN ESTILO
-¡YA-JA! ¡GA-ÑÁÁÁÁÁÁÁÁÁÁÁN!
Qué tiempos aquellos, oyes. Recuerdo que un día después de ver una
peli, mi padre nos llevó a mi hermano y a mi a uno de esos
salones recreativos, ¿a que suena futurista?. Aquello cambió mi
vida por completo. Allí conocí a las
Tortugas Ninja,
a los gemelos de Tumblepop, la charcutería de Mortal Kombat,
Bucky
O'Hare,
un juego de la película de
Aliens,
la consolidación de los arcades de Neo-Geo/SNK... Pero de todo el popurrí de géneros me quedaba y me quedo
con los de hostias de toda la vida. Vas por la calle y te salen
hordas y hordas de malhechores y te abres paso con los puños,
pies, rodillas, tubos de acero, etc. Este tipo de juegos son
como yo de los que no se complican la vida, simple y directo.
Desde luego si hay una compañía veterana en esto de los juegos (y de
hostias) es Capcom, mundialmente famosa por su
Street Fighter 2...
pero no voy a hablar de los 1 contra 1, sino de los de "yo y un
colega contra el barrio". Antes de que Capcom y posteriormente SNK dieran sus campanazos y una de las compañías
evolucionara su saga más que la otra, antes de todo eso habían
antecedentes.
David Lee Roth ensayando para su Spining Bird Kick.
Se puede explicar la evolución de los juegos de hostias o beat em up
de la misma manera que la evolución del heavy metal, me
explico... Antes de que aparecieran los grupos insignia de los
80, los Judas Priest ya habían dado forma, estilo y vestimenta
al metal. Y antes los Black Sabbath sentaron las bases, y antes
Elvis había hecho algo como... Rock'Roll. Pues antes de ese
Final
Fight
estaban los Black... el
Double Dragon,
y antes las bases y antes el origen.
BIG BANG
Se podría decir que el origen está en Kung-Fu
Master.
En este sencillo videojuego debías hostiar a todo aquel que te
viniera, ya que no iban a saludarte. De este juego sé muy poco,
pero sí que lo vi en varios salones y en mi emulador. Un clásico
de los salones que para cuando lo conoci
Capcom
ya había puesto a luchar a los Depredadores con los Aliens, los
personajes de Marvel con los de Street Fighter...
ZAS! in the all
mouth, the videogame.
En aquellos tiempos poco podían hacer las placas de las recreativas,
pero la teoría de Darwin también se aplicaría en este sector.
Con eso empezó todo y después de la Gran Explosión aquello tomó
forma y tiempo más tarde los alquimistas encontraron la piedra
filosofal en forma de...
RENEGADE
¡Cuidado! ¡Tienes un travelo con un consolador en tu cu... espalda!
Este también me cae lejos, por lo que desconozco el argumento y el
motivo por el que el prota se bate el cobre con el barrio.
Creado por
Technos,
el juego nos ponía en la piel de... llamémosle John Smith, pues
Jonhnny tenía que abrirse paso entre hordas de bandas callejeras
y llegar hasta su chica.
Estan esperando, no cagando y el grandullón del coche es el final
boss.
Nuestro prota es el tipo que está casi tapado por el motero, en el
centro.
Y poco más os puedo decir... el juego tuvo versiones para las
máquinas domésticas, pero las recreativas seguirían controlando
el cotarro... al menos hasta la salida de la Play. Aún con pocos
colores y píxeles del tamaño de una naranja podías dar
puñetazos, rodillazos y lanzar a los malutos.
NOTA:
Aquí venía un vídeo, pero YouTube lo ha suprimido
Ya se asentaba la tradición de acabar con los malos para acabar
después con tu chavala en los brazos. Pero como todo evoluciona
pasemos a un clasicazo del 15 y que conozco un poco mejor.
DOUBLE DRAGON
Caramba... he tenido un deja vú... creía que estaba con el Golden
Axe...
Si hubo un videojuego insignia en los 80 fue este. Creado también
por
Technos
y distribuido por Taito
en
1987, fue el "heredero" o la versión mejorada y pulida de
Renegade
con importantes mejoras como el modo cooperativo (jugar a
dobles) y pillar las armas de los enemigos para usarlas contra
ellos.
El argumento es de los que me molan: En una post apocalíptica Nueva
York (post guerra nuclear) las bandas callejeras han tomado la
ciudad. Los protas son los hermanos Lee, Billy y Jimmy, los
sucesores de un ficticio estilo de lucha llamado Sou-Setsu-Ken
(no confundir a los hermanos con Los Vitamínicos del Pressing
Catch). Un día, la novia de Billy, Marian, es secuestrada y los
Lee brothers reciben una carta de los Black Warriors, la
organización criminal más grande de la ciudad. En ella dicen que
canjearán a la chica a cambio de los secretos de Double Dragon.
Obviamente dirán "a la mierda" y se irán a rescatar a Marian
pateándose la ciudad y viéndoselas con el jefe de los Black
Warriors, Willy Mackey metralleta incluida. Un momento... un
escenario post apocalíptico, un arte marcial, una chica
secuestrada por una mega banda de criminales..., ¿de qué me
suena?
-Te suena porque te va a doler.
El jugón tenía los dos botones de rigor, puñetazo y patada, para
saltar tenías que presionar los dos botones y arriba. Los dos
botones dan mucho de sí, pudiendo hacer combinaciones. Una de
las técnicas fue el "codazo" con el que podías noquear a quien
estuviera de espaldas a ti. La peña abusó de esa ventaja y su
efecto letal se suavizó en posteriores entregas.
-¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?
Uno de los golpes del arsenal era una patada "helicóptero", tan
efectiva como el codazo. Después de hostiar a un enemigo este
quedaba grogi y podías hacerle comer rodilla, lanzarlo o
ejecutar un buen gancho o un buen croché que diría Héctor del
Mar (eres uno de mis dioses).
El juego constaba de cuatro misiones, las tres primeras en un largo
escenario. La primera misión finalizaba cuando te cargabas al
jefe Abobo después de haber limpiado las calles de escoria (sí,
el punkarra al que someten a experimentos en la deleznable
película, un asqueroso guiño), ese patrón que se repetiría en
las posteriores fases.
Cuando llegabas al final del juego y lograbas finiquitar a Willy, si
ibas acompañado tenías que hostiarte con tu compi y el vencedor
obtenía a Marian y ella le daba un beso por haberla rescatado.
¿Acaso no han oido hablar de los tríos? También deciros que se
hicieron versiones para las máquinas domesticas, incluido mi
añorado AMIGA (snif).
Claro, cualquier tío se pelearía por esas bragas...
¡Pero que te tapes, que se te ve Burgoooooos!
Hablemos de las secuelas... la segunda parte es un remake de la
primera. En este episodio llamado Double Dragon II: The Revenge,
Billy Lee, un joven experto en artes marciales debe vengar a su
novia Marion cargándose a los Shadows Warrios, responsables de
su muerte. Por supuesto Jimmy se unirá a la aventura con sus
mismas habilidades para formar el dúo Double Dragon. Además de
la patada huracán, el dúo cuenta con una práctica patada
voladora (de una sola pierna). Otra novedad es ver a Jimmy de
blanco en lugar de rojo.
Jimmy Lee, el autentico ninja americano.
Los lugares que visitaremos serán la misma ciudad de día y de noche,
un campo y la fortaleza del malo, que consta de tres fases. En
la versión de NES entrabas en una especie de fábrica llena trampas, además con un
montón de precipicios, algo de lo que tomaron nota otras
compañías. Sin olvidarnos de la famosa "fase en el montacargas o
ascensor", ya lo veis, un sendero ideal para turistas.
Al final, si ibas acompañado cuando te habías cepillado al jefe
final del juego, tenías que cepillarte a tu compi, al menos en
la versión que no era NES,
si tenías Nintendo Billy llegaría, creyendo que ya era demasiado
tarde, pero Marion luego abría los ojos. Ooooooh. Qué potito...
Double Dragon III: The Rossetta Stone (o Las Piedras Sagradas).
En esta secuela, hay menos escenarios y más personajes para
pillarse. El argumento es este: tras el año de rigor, vuelven a
secuestrar a Marion... ¿no se puede comprar un Pitbull?. Una
anciana llamada Hiruko indica a los hermanos Lee las pistas para
ir buscándola por todo el mundo.
Les das ametralladoras y tienes el Forgotten Worlds.
La búsqueda empieza en los EEUU, y allí Hiruko les dice que deben
buscar unas piedras sagradas y que la primera está en China.
Tras pasar por encima de una legión de enemigos se enfrentan a
un tal Chin, pariente de uno de los Shadow Warriors derrotados,
pero que se les unirá porque ellos son muy buenos en lo suyo,
vamos que hay otro personaje para elegir.
-Uups, me he equivocado de puerta... estoy en el Golden Axe.
Visitaremos Japón, Italia con una pelea en el Coliseo que recuerda
alguna peli de Bruce Lee como algún enemigo con una garra en
lugar de mano, y finalmente Egipto. El camino está plagado de
trampas y abismos. Es MUY chunga o más que las anteriores, y
además surrealista. Veréis, Hiruko tenía que pagar por su ansia
de poder llevando a los hermanos Lee hasta allí (¿?), después es
destruída por la última piedra sagrada que abre una cripta.
Dentro hay un sarcófago del que salen 3 momias que son los final
bosses definitivos. A dos de ellos te los cargas... pues bien,
pero el tercero se transforma en Marion poseida por un espíritu
y que es chunga de narices, porque es más peligrosa que Jean
Grey en la tercera de los X-Men.
Tienes la mano llena de dedos ¡METELEEE!
Cuando te has cargado a Marion... o al espíritu, el juego (o los
programadores) te obsequia con un texto epílogo que dice que has
salvado el mundo y aparece una pantalla con las piedras. Y ya
está. Y ya está porque se acabó.
Yo caté este juego en casa de un colega y la verdad, casi me lío a
hostias con la consola. Parecía que los enemigos eran más
rápidos que tú, más fuertes que tú... y claro, eran más que
tú.... claro, han leido más que nosotros... y saben más que
nosotros. Mi nivel de frustración era tal y como podéis ver en
este vídeo, en el que se explica todo... en inglés.
Y ahora... Capcom Strikes Back!
FINAL FIGHT
Este sí que lo conozco bieeeeen. Mike Haggard, ex-wrestler
profesional que te cagas, es ahora alcalde de Metro City, una de
esas ciudades con un índice de criminalidad acojonante. Todo
parece rular bien hasta que el alcalde recibe una llamada de los
Mad Gear, la peor banda de la ciudad en la que le comunican que
han secuestrado a su hija Jessica, y que si la quiere volver a
ver hará lo que ellos digan.
Como aquellos sábados por la noche en Tele5...
Creí que los rumores de que Haggard era catalán eran rumores,
sujetadores a parte...
Por supuesto, cual Charles Bronson de la vida, el propio Haggard
volverá a la lucha para rescatar a su hija. También Cody,
"amigo" de Jessica de la infancia y el compi del gimnasio de
este, Guy se apuntarán al rescate que les llevará desde las
calles de Metro City hasta la guarida del malo maloso en el
último piso de un rascacielos. Todo esto pasando por el metro,
callejones llenos de escoria en el que veremos ¡un 600!,
restaurantes, un parque, un ring, una especie de fundición a
juzgar por el fuego que salía del suelo... hasta llegar a lo más
alto. Y no nos olvidemos de las fases de bonus algo parecido al
SF2, con el objetivo de destruir un coche a hostias dentro de un
tiempo límite (con las lágrimas del propietario al final: OH MY
CAR!) y cargarse una hilera de vidrios duros y giratorios, algo
ya más complicado.
-En mi ciudad no habrá botellón, si un caso horchata. ¡Tomad
chufas!
Ese juego se diferencia enormemente de
Double Dragon
sobre todo por elegir a tres personajes bastante diferenciados
desde el principio. Guy es el más técnico y ágil que se puede
apoyar en las paredes para saltar con patada (Ninjitsu), Cody es
el luchador equilibrado y que se maneja bien con los cuchillos
(Boxeo y patadas), mientras Haggard es el mazobestia y lentorro,
pero simplemente espectacular con su potente Back Drop o súplex
hacia atrás y su famoso Pile Driver (Wrestling). El tamaño de
los sprites (los muñequitos que aparecen en pantalla) son más
grandes, más detallados y más atractivos. Y las tías también.
-Su vehiculo no tenía ticket, estaba aparcado en una zona para
minusválidos, no tenía
seguro, era de importación y encima con el regetón a toda leche. Se
llama karma, amigo.
Los enemigos son variados, encontraremos pandilleros, punkarras con
gafas, mujeres de honra distraida, gordos de todo tipo,
navajeros como El Gado y mazobestias como los de la familia
Andore. Los final bosses estaban bien: el rastas rubio Damnd,
Sodom, el poli corrupto (pipa incluida), el mazobestia tatuado
del parque, Rolento el militroncho y, por supuesto el de la
silla de ruedas, Belger.
Mi fase favorita: Anochecer nuclear.
Si agotabas las barras de vida te salía la pantalla de GAME OVER con
tu personaje encadenado a una silla y con un regalito: dinamita,
cuya mecha se consumía mientras el personaje intentaba apagarla
del mismo modo en que se peina Booker T, (fú, fú) a soplidos.
Para evitar la tragedia con la imagen en blanco y negro tenías
que echar otros cinco duros, tras hacerlo caía un cuchillo
cortando la mecha alegrando la cara del sufridor.
Con este juego aprendí inglés básico a una velocidad pasmosa, cuando
pillabas un ítem salía el susodicho debajo de tu barra de vida.
Palabras como "pipe", "knife", "gold" o "food" dejaron de ser un
misterio para mi, es lo mejor: aprender inglés a base de
hostias.
Efectivamente, el equilibrio está en medio, justo en el centro.
Después de patearte y patear a toda Metro City, y cargarte al
mamonazo de la ballesta... Haggard se reunía con Jessica, pero
no nos olvidemos de los compis.
Ahora algunas frikadas como... los personajes Roxy y Poison eran
féminas, vale. Debido a que se hostiaban a mujeres alguien pensó
que estaba mal visto, otro alguien dijo que eran transexuales.
Es más, en la versión para Mega CD se retocaron dichos
personajes, o sus sprites.
Foxy, la original Foxy, chica pop
Lo de la intro "alternativa" ya lo sabéis. Pero esto lo he visto con
mis propios ojos, lo he probado y ¡funciona! Había y sigue
habiendo un truquito en la fase del metro. Cuando llegabas hasta
la "cabina del conductor" podías ver unos barriles. Bien, pues
el truco estaba en saltar para aterrizar sobre los barriles,
¿para qué?, pues te salían otro grupete de indeseables que te
curtirían el lomo, pero al verte y no alcanzarte se paseaban
ansiosos. Te podían romper algún barril, pero nunca el que
tenías bajo tus pies. Así pasaba el tiempo hasta que se agotaba
¡para luego pasar de fase y aparecer en las vías del metro!
Increíble-ble. ¡Ouuuuuuh!
Aunque hay algo más a destacar, me refiero a mi amigo Haggar. Su
estilo de lucha era letal para los enemigos, dudo ya para las
enemigas. Y es que hay poses y poses. Aunque ya lo vimos con
Zangief cuando ejecuta el finisher "69 aéreo".
Haggar demostrando que la lucha libre es un deporte de contacto,
con tacto y beso negro.
Por supuesto se hicieron versiones para múltiples plataformas
domésticas, nos ha jodido. Aunque la versión para SNES
no contaba con Guy y encima NO SE PODÍA JUGAR A DOBLES, algo
imperdonable en este género, amén de que dicha versión llegó muy
capada. No obstante sacaron Final
Fight Guy,
remake mejorado y como Dios manda cuyo fallo radica en que no
atravesó la frontera nipona. Agua y ajo, nenes.
Ya sólo decir que tuvo dos secuelas para SNES
con nuevas incorporaciones y en la tercera parte llenabas una
barra de energía y que cuando se leía "SUPER" podías hacer algo
especial. Ese intento llamado Final Fight Streetwise se queda en intento, ni siquiera el modo arcade
para dos jugadores lo saca del pozo. Pero si le saco más jugo al
Streets of Rage... aaaaaah, claaaaro. Cómo olvidar un clásico
doméstico como ese.
STREETS OF RAGE (o BARE KNUCKLE)
Mega Drive o Genesis. La famosa "quiero y no puedo" de SEGA. Menudo
puntazo se anotó con este yoyas game. El argumento no puede ser
más simple: la ciudad está sumida en el caos, con la
delincuencia por las nubes, etc. El jefe del crimen es Mr. X,
que no tiene nada que ver con Action Man. Nadie hace nada hasta
que tres policías deciden hacer algo. Pero no como El
Castigador, si no como Chuck Norris, porque el cuerpo es un arma
en sí mismo.
Los chicos de la academia de Faaaame! they want live forever...
Como veis una trama digna de Agatha Christie. Guiones a parte, este
juego me encantó y sigue encantándome. Al igual que Final
Fight
podías elegir entre tres personajes ¡y uno de ellos era una
chica!. Veamos, Adam Hunter era el fuerte y lento, Axel Stone
era el equilibrado pero con poco salto y Blaze Fielding la
rápida pero poco mortal. Yo tiendo al equilibrio, el equilibrio
está en medio, y en medio está Axel. Pero después de ver el
culete de la amazona del
Golden Axe
sacrifiqué fuerza por tetas.
Los movimientos no estaban nada mal: cada uno con su combo, súplex,
técnica de proyección, puñetazo hacia atrás y se podía usar a su
compañero como "objeto" contra los enemigos, esto consistía en
hacer una llave al compi que salía despedido, pero el compi
debía pulsar el botón de puñetazo para atacar y no comerse el
suelo. Una pena que en las posteriores entregas no tuvieran este
tipo de cooperación. Además una vez que tenías agarrado al malo
podías saltar por encima de él y hacerle el súplex, qué pasada.
Otra diferencia era que no tenías un movimiento giratorio y de
limpieza. Como eran policías podían llamar a un compañero que
raudo y veloz acudía armado con una ametralladora lanzatracas o
con un bazooka, barriendo de escoria la pantalla y haciendo
mucha pupita al boss del stage. Tampoco faltaban los ítems de
vida, los objetos contundentes, cortantes y siempre útiles como
un bote de pimienta, dejando a los malosos estornudando.
Axel y Blaze forman la patrulla ciudadana
ideada por Chuck Norris "Hostias like bread"
El cartucho de 8 megas aguantaba a unos enemigos de poca variedad,
pero puñeteros. Los bosses eran uno si ibas solo y dos si
estabas acompañado, por supuesto había peña que se sumaba a la
refriega. Lo malo es que los bosses eran pocos, uno tenía garras
en las manos, otro era un luchador con un puñetazo estilo Balrog,
otro un gordo lanzallamas, y un clon de Blaze. Los escenarios
eran variaditos a pesar de que las fases (ocho en total) sin
subfases, pudimos luchar en las calles, algunas llenas de luz y
color o por callejones en ruinas, la playa, la fábrica, el
ascensor/montacargas (un clásico), un puente con precipicios...
hasta llegar al edificio y guarida del jefazo, habiendo fostiado
a los enemigos de siempre en otros colores, más duros con los
final bosses de cada fase, como pudimos ver en Final Fight o Golden Axe.
Una vez arriba delante del final boss, y después de haber limpiado
la habitación Mr. X hacía una proposición indecente: si estabas
solo te preguntaba si querías ser su mano derecha o puño derecho
y como diría Jigsaw "tú decides". Si estabas acompañado y había
división de opiniones pues a fostiarse el uno con el otro, o
también quitar de en medio a Mr. X de una rajada vez. El tío era
un trampas total y aparte de invitar a peña de manera desleal,
te metía con la culata de su ametralladora Thompson (la de los
gángsteres de los años 30) y también te metía con las balas.
Después de darle la del pulpo podíamos asistir al final bueno y
guay del juego, puesta de sol incluida.
Pero destacaba una cosa sobre todas las cosas... esa música.
Magistral, enorrrme, inolvidable la música del Master Yuzo
Koshiro, responsable también de la música de Revenge of Shinobi.
Koshiro repetiría en las posteriores entregas... y hablando de
entregas...
Streets of Rage II fue el retorno de Mr. X, una vez recompuesta su
legión de indeseables no se le ocurre otra cosa que secuestrar
al compi negro de la primera parte, Adam Hunter. Axel volverá
con Blaze, pero con nuevos fichajes como el hermano de Adam,
Skate piojo con patines y muy ágil. Como personaje mazobestia
teníamos a Max, wrestler profesional.
Esta vez el cartucho contaba con la nada desdeñable cantidad de 16
megas, que se tradujo en sprites más grandes y detallados acorde
con los gráficos. Imitando al Final Fight cada stage tenía sub-stages que te preparaban de
sobra para enfrentarte al jefe final de fase, repitiendo el
patrón de invitar a indeseables a la reyerta. Por supuesto
veíamos a viejos conocidos de la primera parte, en esta supimos
que se llamaban GALSIA que iban de azul, los gordos, las nenas
del látigo... y vimos nuevas caras como unos expertos en artes
marciales o kick-boxing.
El ataque de los clones o la invasión de la ropa tejana.
La jugabilidad se potenció enormemente, nuestros luchadores no sólo
tenían un arsenal de movimientos cuerpo a cuerpo... también
podían hacer "magias" o movimientos especiales. Es más, si
juntamos los movimientos especiales y algunos jefes finales
tendremos una sensación de deja-vú, si vemos a expertos en kick-boxing,
cierto jefe final que recuerda a Blanka o cierto movimiento
especial de Blaze que recuerda a un Hadoken o ese Skate que
recuerda a Dhalsim. En otras palabras, la sombra de
Street Fighter 2 era
imponente en aquella época. En esta entrega podíamos ejecutar un
movimiento mediante un botón (A por defecto) y que nos permitía
sacarnos a los camorristas de encima en caso de estar rodeado y
recibiendo champú de castaña.
Presunto Blanka: ¿Eh? ¿Qué tienes en la bragueta?
Axel Stone: Tengo una cosa laaarga y duuuura.
En fin, que después de patear culos por toda la ciudad, en el
vestíbulo de la guarida del malo, en el ascensor (que tenía unos
enormes agujeros por los que se colaban gente mu mala) de camino
al malo... teníamos que vernos las caras con un tal Shiva, que
era una bestia parda. Pero más mamón era Mr. X, que aplicaba sus
conocidas malas artes.
Aunque parezca John Rambo podremos con él, tranquilos.
Una vez Mr. X mordía el polvo, los cuatro fantásticos rescataban a
Adam que se reencontraba con su hermano pequeño, pero la X
volvía a escaparse en un helicóptero dispuesto a volver en una
tercera parte.
Esta tercera parte le eche la mano un par de veces y cuando iba a
por la tercera no la volví a ver, desapareció y no la encontré
ni en el famoso Mercado de Sant Antoni en Barcelona. El juego
daba más de lo mismo pero era el que mejor aprovechaba las
capacidades de la consola con un cartucho de ¡24 MEGAS! Dicho
juego trajo "controversia"... a ver... el argumento en la
versión yanki fue muy censurado y varios personajes eliminados,
por no hablar de un exagerado nivel de dificultad... de esto sí
me acuerdo. La historia era más compleja y adulta sin abandonar
el estilo clásico de la saga.
Entre otras curiosidades podemos decir que había otro personaje, el
Dr. Zan un científico convertido en cyborg y preparado para dar
hostias como panes. También podías manejar a un canguro, sí,
esos que saltan y con guantes de boxeo (¿eeeeh, Namco?). Además
mediante un truco podías controlar a Shiva, el guardaespaldas de
Mr. X.
Se barajó la posibilidad de hacer una fase
en San Francisco, al final se descartó.
También podría hablar de Undercover Cops,
Vendetta
y más juegos (recreativas) con el mismo modus operandi que se
programaban a principios de los 90, pero creo que los comentados
han marcado una época o una parte de ella. Y en los modernos
tiempos de las consolas de 128 los beat em up tuvieron un tímido
resurgir, me refiero a God Hand (frikada y cachondeo) y a The
Warriors
(basado en la película de Walter Hill del mismo nombre), incluso
en la PSX o la primera Play había el
Gekido...
pero creo de verdad que en estas consolas de nueva generación
los juegos de hostias en 3D serían una experiencia acojonante...
por cierto... ¿alguien ha visto las imágenes de ese pedazo de
Street Fighter IV? Prometeeeee y estoy hablando de 2D, ¡DOS PUTAS
DIMENSIONES!
Duro de Cojones, Dios, que te metun-palo-que-tavío